
Ya ni siquiera puedo decir que duele, ni que no duele. Ya no puedo decir nada porque se me han agotado los argumentos que darme a mí misma. Uno mas cerca, uno más lejos...y la meta cada vez más relativa, más dispersa.
Si pierdo...gano
Si gano...se supone que gano ¿no?
Pues no.
Ya lo has conseguido. ¿Ahora qué? ¿ Vuelta a empezar?
Lo peor es que la preferías antes que a la gente que siempre ha estado a tu lado, y al final lo único que te quedará será la soledad porque ya no tendrás ni alma.
Vaivienes emocionales.
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